miércoles, 3 de junio de 2026

Vitaminas para el cuidado de la piel

La piel es la primera en sufrir los efectos del envejecimiento prematuro del estrés la contaminación y la exposición solar es importante nutrirla con dosis adecuadas de vitaminas.

Las vitaminas son de fundamental importancia para el correcto desarrollo y funcionamiento celular.

Es importante incluirlos tanto a nivel alimenticio como a nivel cosmético para promover una piel sana, se evitará su deshidratación, irritación, desvitalización, aparición de manchas y líneas de expresión.


Vitamina A .

A nivel cutáneo, normaliza la hidratación recupera la actividad normal de la mitosis y potencializa algunas actividades enzimáticas compensando las alteraciones y carencias de la piel envejecida regulan las cicatrización proporcionando suavidad y firmeza tiene propiedades antioxidantes impide la acción de los radicales responsables del envejecimiento. A diferencia del ácido retinoico esta vitamina no es queratolítica ni irritante.


Vitamina B.

Es un grupo de ocho vitaminas cada una tiene una función específica nuestro cuerpo no puede tener vitaminas B de reserva son solubles en agua por lo que con facilidad se eliminan por medio de la orina debido a lo cual se deben reponer diariamente cuenta con propiedades para el cuidado de la piel sebo reguladora antiinflamatorio reduce el acné rojeces irritación hipersensibilidad manchas afina los poros mantiene el rostro libre de impurezas y promueve la formación de colágeno y elastina lo que propicia el efecto porcelana suavidad tersura y luminosidad


B1 o tiamina

B2 o riboflavina

B3 o niacinamida

B5 o ácido pantoténico

B6 o piridoxina

B8 o biotina

B9 o ácido fólico

B12 o cobalamina


Vitamina C

Es una de las más relevantes por su gran poder antioxidante.

Previene el daño en el ADN de las células estimula la síntesis de colágeno evita la producción de hialuronidasa y colagenasa- enzimas que dirigen el colágeno y la matriz extracelular- previniendo el envejecimiento

Está indicada en pieles hiperpigmentadas, de apariencia cansada, envejecimiento prematuro, fumadora y en constante exposición a la contaminación.


Vitamina D

Necesaria para el metabolismo del calcio y el fósforo ayuda a mantener la salud ósea y el sistema inmunológico tiene un excelente poder antioxidante e importantes beneficios en la piel estimula la producción de color de colágeno mejora la hidratación cutánea reduce la inflamación previene el envejecimiento prematuro y favorece la buena cicatrización


Vitamina E

Está relacionada con una reparación rápida y eficiente de las membranas celulares, disipa los síntomas del eczema y reduce los signos de envejecimiento. Combinar los beneficios de esta vitamina con la vitamina C puede tener un poderoso efecto antioxidante en la piel estos dos nutrientes aceleran la cicatrización de heridas, reducen las arrugas debajo de los ojos y promueven el crecimiento saludable de las células de la piel.


Vitamina F

Restaura la barrera natural de la piel, regenera, reduce las rojeces, hidrata, nutre y aporta luminosidad.
Ideal para pieles sensibles, apagadas, desvitalizadas u opacas.


Vitamina k

Ayuda a reducir las bolsas en el contorno de ojos causados por inflamación, contribuye a mejorar la firmeza y mantener la elasticidad de la piel previniendo la formación de arrugas y líneas finas.



Todas estas vitaminas se pueden obtener consumiendo los alimentos que nos las proporcionan, pero además aportarlas de manera tópica, aumenta la posibilidad de la salud y belleza plena de nuestra piel. 

Ácido azelaico.

 Ácido azelaico se obtiene de cereales de cebada el trigo y el Centeno es un ácido dicarboxílico poco agresivo para la piel. Por ser bactericida antimicrobiano antiinflamatorio antioxidante y despigmentante es particularmente bueno en casos de acné e hipercromias. Controla la producción excesiva de sebo y minimiza el tamaño de los poros.

Al ser queratolítico ayuda a disminuir el exceso de queratinización y reduce la producción de filagrina (proteína estructural fundamental para el desarrollo y mantenimiento de la barrera cutánea). 

Por su acción quelante, es un inhibidor de la tirosina (encima encargada de la formación de melanina), atrapa los minerales que el melanocito utiliza para generar más pigmento. Puede ser utilizado durante el embarazo y la lactancia.

Se debe tener en cuenta que es fotosensibilizante por lo que puede ocasionar ligera irritación: no se recomienda consumir vitamina c mientras se esté aplicando. 

Es ideal para tratar envejecimiento prematuro, acné y secuelas de la misma incluso en pieles sensibles debido a la protección que brinda aumentando la humedad que la piel retiene. 

Se puede combinar con ácido kójico, salicílico, hialurónico, alfahidroxiácidos, niacinamida, etc. Eso sí, se debe tomar en cuenta el tipo de piel y el tratamiento que se desea realizar para elegir adecuadamente las proporciones y el orden de aplicación. 

Ácidos ideales para el control de acné

La acidez es un estado químico en el que se generan iones de hidrógeno. 

Las sustancias ácidas son las que, en solución acuosa, producen iones de hidrógeno y tienen un pH en el rango de 0 a 7.

 Los ácidos son sustancias químicas que funcionan como renovadores celulares: disminuyen la inflamación y mejoran la textura de la piel. Se extraen principalmente de frutas. 


Ácido glicólico.

Exfoliante que penetra hasta capas profundas de la piel, mejora la textura afina el poro y aclara.


Ácido salicílico.

Es un betahidroxiácido liposoluble, por lo que penetra fácilmente los poros limpiándolos y regulando la producción de sebo. Es antiséptico y antiinflamatorio


Ácido láctico.

Exfoliante suave que disminuye la inflamación mejora la textura aporta hidratación y luminosidad afina el poro y es ideal para pieles con secuelas de acné.


Ácido mandélico.

Es antibacteriano y de exfoliación delicada reduce poros dilatados y promueve la renovación celular, también despigmenta y desinflama. Puede aplicarse en pieles sensibles.


Ácido azelaico.

Es antiinflamatorio, despigmentante, antibacteriano y de acción sebo reguladora.  Alivia pieles con rosácea.


Ácido ascórbico.

Activa la síntesis de colágeno es antioxidante y regenerante atenúa la cicatrices de acné y aclara.

Vitaminas para el cuidado de la piel

La piel es la primera en sufrir los efectos del envejecimiento prematuro del estrés la contaminación y la exposición solar es importante nut...