Ácido azelaico se obtiene de cereales de cebada el trigo y el Centeno es un ácido dicarboxílico poco agresivo para la piel. Por ser bactericida antimicrobiano antiinflamatorio antioxidante y despigmentante es particularmente bueno en casos de acné e hipercromias. Controla la producción excesiva de sebo y minimiza el tamaño de los poros.
Al ser queratolítico ayuda a disminuir el exceso de queratinización y reduce la producción de filagrina (proteína estructural fundamental para el desarrollo y mantenimiento de la barrera cutánea).
Por su acción quelante, es un inhibidor de la tirosina (encima encargada de la formación de melanina), atrapa los minerales que el melanocito utiliza para generar más pigmento. Puede ser utilizado durante el embarazo y la lactancia.
Se debe tener en cuenta que es fotosensibilizante por lo que puede ocasionar ligera irritación: no se recomienda consumir vitamina c mientras se esté aplicando.
Es ideal para tratar envejecimiento prematuro, acné y secuelas de la misma incluso en pieles sensibles debido a la protección que brinda aumentando la humedad que la piel retiene.
Se puede combinar con ácido kójico, salicílico, hialurónico, alfahidroxiácidos, niacinamida, etc. Eso sí, se debe tomar en cuenta el tipo de piel y el tratamiento que se desea realizar para elegir adecuadamente las proporciones y el orden de aplicación.